Nymphomaniac, Lars Von Trier cada dos años no hace daño.

Joe (Charlotte Gainsbourg), ninfómana autodiagnosticada es hallada tendida en el suelo de un frío callejón por un hombre mayor, Seligman (Stellan Skarsgard). Maltrecha es ayudada por Seligman hasta llegar a las comodidades de la humilde morada del mismo. Es allí cuando de forma comprensiva y a la vez curiosa atiende al tórrido y tormentoso relato de la vida de Joe.

Póster de la película

Póster de la película

Me encantaría compartir una cerveza con Lars Trier para constatar que todas las ampollas que levanta, que vaya donde vaya no es un yo contra el mundo, si no una campaña de marketing muy efectiva. Semejante coautor del cine dogma, pintor, guionista y director amante de  Carl Theodor Dreyer ha soltado perlas de la talla: “Comprendo a Hitler…creo que hizo algunas cosas malas, si, pero simpatizo un poco con él…. Ok, soy nazi” También se a definido como “un melancólico danés masturbándose en la oscuridad ante las imágenes de la industria del cine”. Otros casos parecidos avalan mi teoría, como el de Dalí, el que en el mismo instante en el que aparecía la prensa le comunicaba a sus íntimos acompañantes que tenía el deber de actuar como “Dalí”. No juzgo sus capacidades como director ni como pintor, solo digo que ambos son mejores publicistas que Donald Draper.

Comencemos por el principio, el cual, recuerda a un Haneke en Funny Games abriendo la película con todo el poder de Naked city. Lars ha preferido utilizar a Rammstein. En cuanto al título, Nymphomaniac (ninfómana) esta compuesto por dos palabras: ninfa (del latín nympha: desposada, mujer bella) y  maniac ( del griego antiguo mana: locura).  Este término esta en desuso en el campo de la medicina. Actualmente se emplea hipersexualidad, obviamente es más sugerente el utilizado por el danés, pero si nos dirigimos a la pagina oficial de la película  se deja bastante claro que Joe se autodiagnostica, por lo que el título se convierte en un círculo cerrado. ¿Cerrado?¿Habéis reparado en la letra “o” de nymphomaniac? ese punto central de la palabra compuesta esta formado por dos paréntesis lo que deja a la “o” sutilmente inconclusa. En la página web citada anteriormente los paréntesis son el hipervínculo “puerta” que nos introduce cual vagina al mundo de Nymphomaniac, a mi parecer, brillante. Esta es del departamento de publicidad, Lars, no te apuntes el tanto que tan bueno no eres.

Nymphomaniac vol 1 dura una hora y cincuenta minutos, Nymphomaniac vol 2 se extiende en dos horas y diez minutos y la versión sin cortes llega a las cinco horas y cinco minutos. Sinceramente yo me quedé con ganas de más bukake larsiano tras Nymphomaniac vol 1 pero tampoco es sano verte una película de cinco horas del traviesillo  Lars todos los días. No hay hipster en el mundo que pueda ver la totalidad de su filmografía sin secuelas psicológicas.

El elenco de la obra

El elenco de la obra

Por otro lado, la estructura de la película hace gala del estilo del autor. Como en otras de sus obras divide el rollo en varios capítulos de forma poética. Cada flashback de la vida de Joe es introducido por algún objeto catalizador  existente en la habitación. Los episodios de Joe joven (Stacy Martin) se concatenan con voz débil y alma decidida. El cariz de las vivencias es sexual, explícito y real. No hay nada más importante que el sexo en la vida de Joe. El director acude al recurso de diagramas, los cuales, te hacen más cercano el discurso y puedes llegar a creer que sus inquietudes son razonables incluso. ¿Lo son? Buena parte de la credibilidad de Joe se apoya en la fotografía de Manuel Alberto Claro, quien nos transporta a una pasado cercano con buqué al más puro estilo europeo. En el aspecto de dirección de actores no se le puede reprochar nada al danés. Es impresionante como exprime las capacidades de sus actores. Especialmente una Umma Thurman en el papel de esposa y madre despechada. Umma o Mrs. H en la película, se cubre de un dramatismo tan desesperado que solo puede provocar dos reacciones en el público: pena y carcajadas como la escondida en el diálogo cuando pregunta por la “whoring bed”.

Uma Thurman al nivel de Cate Blanchett en Blue Jasmine

Uma Thurman al nivel de Cate Blanchett en Blue Jasmine

Si tuviera que criticar algo de Lars, hablaría de su kryptonita, es decir, su miedo a los aviones.  Aunque sea el responsable de relanzar el cine danés. Cuando se permite el lujo de inmiscuirse en el campo de la psicología y desarrollar temas morales, debería ser menos presuntuoso, más honesto consigo mismo y tratar su fobia para evolucionar. Pero, así es Lars. Tengo la certeza de que continuará rodando solo lo que las carreteras europeas le permitan. A mi parecer, perderá originalidad y frescura consiguiendo que su trabajo sea mas ensimismado si cabe.

En conclusión, quien consume este producto tiene toda la seguridad de que va quedar satisfecho, quien busca morbo va encontrar reflexiones y quien busque polémica, ha encontrado el personaje indicado.

Miguel López

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