Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Soderbergh, tú antes molabas.

Steven Soderbergh puede dirigir grandes películas y años después hacer un bodrio como Magic Mike o una película tan dudosa como Contagio. Críticas aparte pienso que el realizador ha conseguido resarcirse de estos malos proyectos gracias a la miniserie Behind the Candelabra, una auténtica chaladura protagonizada por los colosales Michael Douglas y Steve Buscemi.

Sexo, mentiras y cintas de video es su primera película tanto escrita como dirigida y es considerada por muchos como una obra de culto. Sin duda ha conseguido tener su hueco en la categoría de cine indie o independiente.

“Esta semana no he hecho otra cosa que pensar en basura”

La peculiar frase es la primera que suena en la película. Ann se la dice a su psiquiatra momentos antes de expresar su preocupación por la visita de un amigo de su marido. La señora Bishop es una persona pasiva e incluso sosa. Mientras escuchamos la verborrea que suelta en terapia vemos llegar al extraño invitado y como su marido le pone los cuernos con una mujer que resulta ser su propia hermana.

El extraño Graham irrumpe en la casa de los Bishop y más concretamente en la vida de Ann. Entre ellos surte la química desde el primer momento; son capaces de sincerarse el uno con el otro y mantiene conversaciones realmente interesantes. Ann le confiesa que hace tiempo que no siente satisfacción con el sexo y Graham le revela que es impotente. Cynthia siente envidia de la relación entre el inquilino y su hermana, decide hacerle una visita a su nuevo apartamento a pesar de las reiteradas protestas.

El visitante decide quedarse en la misma ciudad, no queda claro si la esposa de su  amigo es el motivo o es que quiere asentarse, me decanto por la primero opción.  Ann le visita y se escandaliza al saber su morboso secreto que obviamente está  relacionado con el sexo y las cintas. No desvelaré nada porque es una parte  esencial.

El film de Soderbergh no es de talla pequeña. Cuenta un relato basado en las  relaciones que se establecen entre los personajes. Vínculos que están llenos de  celos, envidia, pasión o decepción. Una cinta del año 1989 que parecía anticipar a  un futuro director de culto. Los años han pasado y todos sabemos que Steven no ha ido por esos caminos… Actualmente el norteamericano está dirigiendo una nueva miniserie titulada The Knick. Espero que decida seguir con la televisión antes que pifiarla con alguna película sobre stripers. Así no tendré que pensar eso de “Soderbergh tú antes molabas”.  

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s